Santa Teresa la Nueva es un ex convento en el Centro Histórico fundado a principios del siglo XVIII. Comúnmente se refieren a él como “la nueva” para diferenciarlo de Santa Teresa la Antigua. Fue construido por el arquitecto Pedro de Arrieta y es reconocido por su puerta que separa la iglesia del convento. El convento fue fundado para cuidar de jóvenes que no tenían suficientes recursos para la dote nupcial. Como monjas, eran conocidas por producir escapularios de la Virgen del Carmen





