“Rodaba Luis, el aventurero, con un gran espíritu, Rodando por los pueblos mágicos con gran emoción. Con el programa RRM, cada fin de semana salía a rodar. La Catarina lo miraba y lo quiso acompañar. -¡Espérame, mi amigo! ¡Yo también quiero rodar!- Exclamó con emoción la huesuda, lista para rodar. Desde Monclova hasta cada pueblo mágico de RRM, La muerte los vio pasar y al ver tanta alegría, Decidió no trabajar. -Estos aventureros tan alegres que van, mi muertos dejan de rodar, Mejor sigan su ruta y los dejo continuar con su ruta RRM.”





