De día se disfruta salir a rodar pero de noche y en un pueblito mágico como Tequisquiapan no tiene igual, las luces del pequeño pueblo se disfrutan y la tranquilidad y el silencio también. Sin duda volveré, aunque ahora de día. Compartir Navegación de entradas « Publicacion anteriorCarretera federal 2Publicacion siguienteAutopista »