Valla que la naturaleza es caprichos y nos regala paisajes extraordinarios, la Sierra de Cardos es una pequeña cordillera que se ha ido formando durante millones de años regalándonos formaciones rocosas extraordinarias y sin iguales, conserva en su mayor parte el hábitat natural, con caminos de terracería que conducen a tierra adentro para admirar y maravillarse con la majestuosidad de las formaciones rocosas.





