La montaña regala a Cuetzalan un pueblo de calles empedradas donde callejonear resulta gratificante. Al hacerlo, verás los pájaros volar sobre las palmeras, exhalarás aromas a café, convivirás con aquellos que confeccionan textiles de algodón.
Increible lugar psta visitar y quedarse de fin de semana, el palo de los voladores de papantla lo cambian cada año y lo traen cargando y lo ponen entre todos los pobladores