A Colón es pura carretera tranquila. Sales de Querétaro, la moto calientita, llanos gigantes, vacas viendo pasar y el viento pegando duro sin tráfico. Llegas, pueblito tranquilo, nada de ruido, una chela en la plaza y a ver el atardecer bien a gusto. No es la ruta más extrema, pero es de esas que te despejan todo sin cansarte.





