A Bernal es el clásico que nunca falla. Recta sabrosa para soltar la moto, la Peña viéndose gigante desde lejos y el calor que va subiendo conforme te acercas. Llegas, te bajas todo entumido, una michelada bien fría, gordita de migajas y a ver a la gente subir la Peña mientras tú descansas las piernas. Corto, derechito y perfecto para rodar sin prisa.





